Estratovolcán
"Un volcán alto y cónico construido por muchas capas de lava endurecida, tefra, piedra pómez y ceniza volcánica."
Un estratovolcán, también conocido como volcán compuesto, es el arquetipo de las montañas volcánicas: un cono simétrico de lados empinados que se eleva sobre el paisaje. Ejemplos como el Monte Fuji, el Monte Rainier y el Monte Vesubio definen esta categoría. A diferencia de las laderas amplias y suaves de los volcanes en escudo, los estratovolcanes se construyen a partir de magma viscoso que se apila cerca del respiradero en lugar de fluir libremente.
Estructura Interna y Estratificación
El término “estratovolcán” se deriva de la palabra strata (estratos o capas). Estas montañas se construyen durante decenas a cientos de miles de años a través de erupciones repetidas. Su estructura interna es un complejo pastel de capas de:
- Flujos de Lava: Típicamente de composición intermedia (andesítica) a félsica (riolítica). Estos flujos son gruesos y de movimiento lento, solidificándose rápidamente para hacer más empinado el cono.
- Tefra y Piroclastos: Capas sueltas de ceniza, escoria y bloques expulsados durante las fases explosivas.
- Sills y Diques: Intrusiones de magma que se solidifican bajo tierra, actuando como “costillas” que ayudan a estabilizar el edificio en crecimiento.
Esta estructura compuesta hace que los estratovolcanes sean inherentemente inestables. Las capas sueltas de tefra son propensas a la erosión y los deslizamientos de tierra, mientras que la alteración hidrotermal de los gases volcánicos puede debilitar la roca convirtiéndola en arcilla, lo que lleva a colapsos sectoriales.
Dinámica de Erupción
Los estratovolcanes son notorios por su poder explosivo. El magma que los alimenta es típicamente alto en sílice (SiO₂) y gases disueltos. El alto contenido de sílice aumenta la viscosidad, atrapando burbujas de gas dentro del magma. A medida que el magma asciende y la presión disminuye, estos gases se expanden violentamente, haciendo estallar el magma en ceniza y piedra pómez.
Los estilos de erupción comunes incluyen:
- Vulcaniana: Explosiones cortas y violentas que expulsan bombas y bloques.
- Pliniana: El tipo más destructivo, creando columnas de erupción imponentes que pueden alcanzar la estratosfera, esparciendo ceniza a escalas continentales.
- Peleana: Caracterizada por la formación de avalanchas brillantes de gas caliente y roca, conocidas como flujos piroclásticos.
El Ciclo de Vida
Los estratovolcanes a menudo se encuentran en zonas de subducción, donde una placa tectónica se sumerge debajo de otra. Este entorno proporciona un suministro constante de magma.
- Crecimiento: El volcán se construye hacia arriba. Las erupciones son frecuentes y se mantiene la forma del cono.
- Madurez: El volcán puede alcanzar una altura donde la cumbre se vuelve inestable. Las erupciones formadoras de calderas pueden decapitar el cono (por ejemplo, el Monte Mazama convirtiéndose en el Lago del Cráter).
- Degradación: Una vez que la fuente magmática se mueve o se extingue, la erosión se hace cargo. El cono se desgasta, dejando atrás solo el tapón volcánico endurecido (cuello) y los diques radiantes, como Shiprock en Nuevo México.
Peligros
Debido a su naturaleza explosiva y tendencia a formar laderas empinadas, los estratovolcanes plantean múltiples peligros. Más allá de la erupción en sí, son la fuente principal de lahares (flujos de lodo volcánico). La altura de estas montañas a menudo les permite soportar glaciares; durante una erupción, el hielo derretido se mezcla con la ceniza para crear torrentes devastadores de lodo que pueden destruir comunidades a decenas de kilómetros río abajo.