¿Por qué Islandia está en erupción ahora? Una nueva era volcánica explicada
Si sientes que Islandia está en las noticias cada dos semanas por una nueva erupción, no te lo estás imaginando. Desde 2021, la Península de Reykjanes —hogar del aeropuerto principal y la Laguna Azul— se ha encendido con una ferocidad no vista en vidas enteras.
Pero, ¿por qué ahora? ¿Por qué este pedazo específico de tierra permaneció tranquilo durante 800 años, solo para despertarse y comenzar a separarse? La respuesta yace en el ritmo profundo de las placas de la Tierra.
El ciclo de 800 años
Los geólogos que llaman a esto los “Nuevos Fuegos de Reykjanes” no solo están usando un lenguaje dramático. Se refieren a un patrón histórico. La península de Reykjanes funciona con un reloj.
- Período Activo: 200–400 años de erupciones frecuentes.
- Período Inactivo: ~800 años de relativo silencio.
El último período activo (los “Fuegos de Reykjanes”) comenzó alrededor del 950 d.C. y terminó en 1240 d.C. Desde entonces, la península ha estado dormida. La tensión tectónica entre las placas de América del Norte y Euroasiática se ha estado acumulando silenciosamente, como una banda elástica que se estira durante ocho siglos. En 2021, con la erupción en Fagradalsfjall, esa banda elástica se rompió.
La división tectónica
Islandia se asienta directamente sobre la Dorsal Mesoatlántica, la costura donde las placas tectónicas de América del Norte y Euroasiática se separan. Cada año, estas placas se alejan unos 2 centímetros una de la otra. Durante 800 años, eso suma unos 16 metros de estiramiento. Eventualmente, la corteza no puede estirarse más. Se rompe. El magma del manto sube para llenar el vacío. Esto no es solo un volcán en erupción; es un “episodio de ruptura”. Toda la península se está desgarrando literalmente para crear nueva tierra.
Por qué esta vez es diferente
Durante la mayor parte del siglo XX, las erupciones de Islandia ocurrieron en tierras altas remotas o bajo glaciares (como Eyjafjallajökull). La península de Reykjanes es diferente porque:
- Ubicación: Es la parte más poblada de Islandia.
- Estilo: Estas son erupciones de fisura. No hay una sola “montaña” que vigilar. El suelo simplemente se abre.
- Infraestructura: Las plantas de energía, el centro turístico Blue Lagoon, la ciudad pesquera de Grindavík y el Aeropuerto Internacional de Keflavík están todos en la línea de fuego.
Qué esperar en 2026 y más allá
Los científicos anticipan que esta nueva era podría durar décadas o incluso siglos. No debemos esperar una sola explosión masiva que destruya la isla. En cambio, el patrón probablemente será:
- Enjambres de terremotos intensos: Señalando movimiento de magma.
- Erupciones cortas: Que duran semanas o meses.
- Períodos de calma: Tranquilidad durante meses o un año.
- Repetir.
La destrucción de partes de Grindavík en 2024 fue trágica pero geológicamente esperada. Los “Fuegos” han regresado, y los islandeses están aprendiendo una vez más a vivir en una tierra que está naciendo bajo sus pies.
Conclusión: La Tierra no es estática. Estamos presenciando geología en tiempo real. Para los viajeros, es un recordatorio de que Islandia es uno de los lugares más dinámicos y poderosos del planeta, una belleza que exige respeto.